¿Cuáles son las mejores técnicas para concentrarte mejor?

¿Quieres mejorar tu rendimiento? ¿Pierdes demasiado tiempo cuando estás entrenando? ¿Te cuesta centrarte en una sola cosa cuando practicas deporte? No te preocupes, es algo habitual. Al final, la sobreestimulación es algo común en cualquier sitio que estemos. Por tal motivo, te contamos cuáles son las mejores técnicas para concentrarte mejor, para que puedas mejorar […]
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¿Quieres mejorar tu rendimiento? ¿Pierdes demasiado tiempo cuando estás entrenando? ¿Te cuesta centrarte en una sola cosa cuando practicas deporte? No te preocupes, es algo habitual. Al final, la sobreestimulación es algo común en cualquier sitio que estemos. Por tal motivo, te contamos cuáles son las mejores técnicas para concentrarte mejor, para que puedas mejorar tu rendimiento entrenando.

¿Cuáles son las mejores técnicas para concentrarte mejor?

A quién no le ha pasado. Dejas una serie sin terminar, notas cansancio a mitad del entrenamiento, tardas mucho más en completar la rutina diaria o no consigues los resultados esperados. No te preocupes, la concentración no está siempre a los mismos niveles. Es más, es casi imposible mantenerla al 100% todos los días. Ahora, sí ayuda conocer cuáles son las mejores técnicas para concentrarte mejor para que el porcentaje se acerque a ese 100%.

Y es que si la cabeza no está centrada, el cuerpo suele responder a otro nivel. Tanto física como mentalmente, debemos estar centrados en el entrenamiento y, estemos el tiempo que estemos, aprovechar al máximo el tiempo. De ahí la importancia de saber cuáles son las mejores técnicas para concentrarte mejor

Café antes de entrenar

Es un clásico que nunca falla. Entre las mejores técnicas para concentrarte mejor siempre encontrarás el café. En este caso, la recomendación es tomar un café media hora antes de ir a entrenar. Así, conseguimos que la cafeína mitigue la sensación de cansancio del organismo, mejorando el rendimiento y activando el ánimo.

Especialmente recomendable es la opción del café si vamos a hacer un ejercicio que dure más de lo habitual. Incluso hay algunos estudios que han llegado a relacionar la cafeína y su efecto con una mejora notable en la fuerza muscular.

Hidratos de bajo índice glucémico

Sabemos que los hidratos de carbono de calidad aportan la energía que necesita el organismo para afrontar un entrenamiento, mientras que las proteínas son las que construyen el músculo. Sabiendo esto, necesitaremos una buena carga de energía previa a entrenar.

En tal caso, se recomienda tomar hidratos de bajo índice glucémico dos horas antes de empezar a entrenar. Las más habituales y recomendadas son la fruta, el pan integral, las frutas o la avena.

Evita la grasa antes de entrenar

Igual que los hidratos de carbono nos aportan energía, la grasa se puede convertir en un problema durante el entrenamiento. Ojo, no decimos que sean malas, ni mucho menos, pero sí que su asimilación es lenta y si tomamos grasas dos horas antes de entrenar, puede derivar en dolores de tripa, incluso desagradables gases.

Cuando estamos entrenando, debemos tener todo el organismo dispuesto y centrado en la rutina, especialmente la sangre fluyendo en los músculos y no procesando una digestión complicada. Ya habrá tiempo de comer después de entrenar.

No vayas siempre al fallo

Cuando sigas tu rutina habitual con pesas, no es recomendable ir en todas las series al fallo. Básicamente, porque vas a agotar tus niveles de energía antes de llegar a mitad del entrenamiento. Además, yendo siempre al fallo, no vas a conseguir una mayor masa muscular o más fuerza.

Al contrario, frenarás esa progresión, pues el organismo se cansará antes y rendirá peor. De hecho, te costará más concentrarte por este cansancio.

Música

Escuchar música durante el entrenamiento es una forma de concentrarse y motivarse de lo más sencilla. Un estudio, realizado por Weider Research Group, estimó en 1-2 repeticiones más las que hacían quienes entrenaban con música, que quienes lo hacían en silencio.

Eso sí, lo recomendable es preparar una playlist antes del entrenamiento. Que sean canciones activas, motivadoras y movidas con las que puedas mantener una actitud positiva todo el entrenamiento. No conviene elegirlas durante el mismo porque, precisamente, perderíamos la concentración.

El cardio para el final

Independientemente del objetivo de tu entrenamiento, sea ganar músculo, sea perder grasa, el cardio debe dejarse para el final del entrenamiento. El motivo es que durante la rutina de pesas vamos a tirar del glucógeno para tener toda la fuerza disponible. Si lo hacemos al revés, gastaremos el glucógeno al principio y el rendimiento con el peso no será el mismo. Además, la concentración se verá reducida de forma alarmante.

Además, al gastar el glucógeno, cuando nos pongamos con el cardio, quemaremos grasas de forma más sencilla.

Varía tus entrenamientos

Realizar siempre los mismos ejercicios, además de no ser recomendable, hará que te aburras de las rutinas. Si vas cambiando la tabla, por ejemplo de forma mensual o cada dos meses, tendrás que estar pendiente de hacer bien los ejercicios, del orden de ejecución y esto hará que tu mente esté centrada en la rutina y no en otras cosas. Si no sabes cómo hacerlo, pide ayuda a tu entrenador.

Fija una hora límite

Lo habitual es que todo el que va al gimnasio tenga un horario limitado por el trabajo, la familia o cualquier otra circunstancia. Si tienes la suerte de contar con todo el tiempo del mundo, conviene que lo limites.

Como ya habrás hecho tu rutina varias veces, calcula el tiempo que te lleva y ponte un límite. Si te lleva 60 minutos, date 70 de margen para no ir pillado pero no te pases del tiempo, pues el nivel de concentración bajará de forma considerable.

Registra tus progresos

No sólo a nivel de concentración, también a nivel de motivación, controlar tus progresos siempre es una buena idea. Además, conviene hacerlo en la misma tabla y comprobar cómo has mejorado desde que empezaste con esa rutina. Así, si la primera semana llegaste a 8 repeticiones, ahora puedes intentar alcanzar la decena. Esto propiciará que estés concentrado, tanto en lo que respecta al progreso, como en mejorar tus registros.

Bueno, y en saber dónde has puesto el boli o el lápiz. Y es que es importante no llevar el tanteo con el móvil, para no pecar y mirar redes sociales, WhatsApp y demás.

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