CBD, deporte y marketing: qué conviene saber antes de creer cualquier promesa

El mundo del deporte es especialmente receptivo a las novedades. Nuevos suplementos, dispositivos de recuperación, métodos de entrenamiento y productos relacionados con el bienestar aparecen continuamente prometiendo ayudar al deportista a sentirse mejor o conseguir mejores resultados.

El CBD se ha incorporado durante los últimos años a esa conversación. Podemos encontrarlo relacionado con deporte, descanso, recuperación o cuidado corporal, pero su creciente popularidad hace todavía más importante distinguir entre lo que sabemos, lo que se está investigando y lo que forma parte principalmente del marketing.

¿Qué es el CBD?

CBD es la abreviatura de cannabidiol, uno de los cannabinoides presentes en la planta Cannabis sativa.

No es lo mismo que THC y ambos compuestos presentan características diferentes. Esta distinción resulta especialmente relevante cuando hablamos de deportistas sometidos a controles antidopaje.

La Agencia Mundial Antidopaje excluye actualmente al cannabidiol de la categoría de cannabinoides prohibidos, pero eso no significa que todos los productos comerciales derivados del cáñamo estén automáticamente libres de sustancias prohibidas.

CBD y controles antidopaje

Este probablemente sea uno de los puntos más importantes para deportistas que participan en competiciones sujetas a normativa antidopaje.

El CBD aparece como excepción dentro de la categoría de cannabinoides de la lista de sustancias prohibidas, mientras que otros cannabinoides, entre ellos el THC, continúan sujetos a restricciones.

Esto obliga a prestar atención a la composición real de los productos.

Un deportista puede encontrar aceites, cosméticos y otros productos en empresas especializadas como IberoHemp, pero antes de utilizar cualquier artículo debería comprobar exactamente qué contiene, especialmente si participa en competiciones oficiales.

Un producto comercial no equivale a evidencia

Uno de los errores más frecuentes en nutrición y entrenamiento consiste en confundir la popularidad de un producto con la existencia de evidencia sólida sobre sus beneficios.

Que numerosos deportistas utilicen algo no demuestra automáticamente que mejore el rendimiento.

Lo mismo ocurre cuando una marca utiliza términos relacionados con recuperación, descanso o bienestar. Estas palabras pueden resultar atractivas desde el punto de vista comercial, pero debemos preguntarnos qué efecto concreto se está prometiendo y qué estudios respaldan realmente esa afirmación.

El efecto de las expectativas

En el deporte, las expectativas tienen una influencia considerable.

Si creemos firmemente que un producto nos ayudará a recuperarnos, nuestra percepción posterior puede estar condicionada por esa creencia. Por eso los estudios científicos utilizan grupos de control y otros mecanismos destinados a separar el efecto real de las expectativas de los participantes.

Las experiencias individuales pueden ser interesantes, pero no deberían utilizarse como sustituto de ensayos bien diseñados.

La recuperación empieza por lo básico

Antes de buscar nuevos productos, conviene recordar cuáles son los pilares principales de la recuperación deportiva.

Una programación adecuada del entrenamiento, dormir suficientemente, mantener una alimentación adaptada a nuestras necesidades y disponer de períodos de recuperación siguen siendo factores fundamentales.

Ningún aceite, suplemento o ingrediente aislado puede compensar de forma automática una mala planificación, un déficit continuo de sueño o un volumen de entrenamiento que nuestro cuerpo no puede asimilar.

Lee la composición completa

Cuando un producto incluye CBD, debemos fijarnos en algo más que en esas tres letras.

Conviene revisar su concentración, el tipo de extracto empleado, los demás ingredientes y el uso para el que se comercializa.

En un producto tópico, por ejemplo, la fórmula puede contener multitud de componentes además del ingrediente destacado en la parte frontal.

También es importante diferenciar entre productos cosméticos, artículos aromáticos, suplementos y medicamentos, ya que pertenecen a categorías distintas y están sujetos a requisitos diferentes.

Cuidado con las afirmaciones extraordinarias

Cuanto mayor sea una promesa, más evidencia deberíamos exigir.

Afirmar que un producto “mejora la recuperación”, “elimina el dolor” o “aumenta el rendimiento” supone plantear efectos concretos que necesitan ser respaldados adecuadamente.

El hecho de que una sustancia proceda de una planta tampoco constituye por sí mismo una prueba de eficacia o seguridad.

Información antes que tendencias

El CBD probablemente seguirá formando parte del mercado relacionado con el deporte durante los próximos años. Como sucede con cualquier tendencia, aparecerán productos interesantes junto a otros sostenidos principalmente por campañas de marketing.

Para un deportista, la mejor estrategia consiste en mantener una actitud crítica.

Comprobar la composición, conocer las normas antidopaje aplicables, buscar evidencia sobre las afirmaciones concretas y no utilizar un producto para sustituir los fundamentos del entrenamiento permite tomar decisiones mucho más razonables.

En deporte, lo novedoso puede ser interesante, pero las promesas deberían evaluarse siempre con el mismo criterio que cualquier otro elemento de nuestra preparación.

Compartir en: Twittericono twitter Facebookicono facebook Pinteresticono pinterest

También te puede interesar